viernes, 12 de diciembre de 2008

Derecho y Hecho

En algún momento de la vida nos vemos en la disyuntiva de decidir entre casarnos o simplemente vivir juntos con nuestra pareja. Creo que con los años nos vamos volviendo un poco reacios a realizar todo el acto protocolario que implica tener una boda y nos coquetea aún más la idea de vivir juntos, sobretodo porque se acopla de mejor manera a nuestro perpetuo deseo de tener una vida cómoda.

Bien, luego de estar a disposición completa de la unión libre, resulta que leí en un libro cual es la razón por la que nos vemos inclinados a esta opción y por qué implica algunos riesgos para la relación. La diferencia entre el matrimonio y vivir juntos se basa en el sentido de parentesco; cuando existe matrimonio la unión que prevalece es la de derecho y vivir juntos implica una unión de hecho. Esto significa, sin el ánimo de ofender a los abogados que pueden tener una mejor explicación de este tema, que con el matrimonio se constituye una unión formal que implica derechos y obligaciones; mientras que vivir juntos no implica expresamente ninguno de estos dos. Mientras que en el matrimonio los objetivos son claros, en la unión libre los objetivos no necesariamente pueden coincidir con la pareja. Además que los sustantivos a la pareja, que denotan pertenencia y parentesco, en ambos casos difieren; en el matrimonio se convierten en “esposos” mientras que en el otro método esa parte se maneja en forma ambigua; algunos rescatan el mismo sustantivo que el matrimonio pero otros los nombran “mi pareja” o como el caso de un amigo, quien vive con su pareja, se refería a ella en público como “su pareja actual”.
Estos hallazgos me hicieron pensar en como funciona este fenómeno en el noviazgo. En una ocasión un amigo me decía que cuando llevaba a sus parejas a la casa de sus padres él lo hacía con el propósito de que su familia pudiera conocerla y de cierta manera confirmar que eran un buen prospecto; sin embargo, sus parejas se molestaban cuando las presentaba como “amiga”; él argumentaba que nunca les había hecho la propuesta aún de que fueran novios a pesar de ya “ejercer” algunos derechos como tal. En conclusión, parece ser que la unión de derecho en el noviazgo se constituye cuando existe la propuesta expresa de ser “novios”.
Esto nos lleva a pensar que el matrimonio apuesta a una relación a largo plazo con todas sus implicaciones mientras que vivir juntos es un intento de “ver que sale” o “ver si nos sale”, de apostar a que tu pareja también persiga tus mismas metas; que en algunos casos se concretan y otras solo te hace estar en medio de una bruma sin ver el horizonte. En el caso del noviazgo, la propuesta implica el compromiso y la pertenencia; mientras que al no haberla no existen garantías.
Y si, luego de leer lo que he escrito, he de confesarles algo… algunos de los “amigos” que nombro en mis publicaciones, no he definido aún como llamarlos…

jueves, 20 de noviembre de 2008

Los Gestos de Bondad

Si somos personas inclinadas hacia la fe, sabemos que a veces nos vienen señales del cielo o que existen de alguna manera “mensajeros” que nos traen serenidad o respuestas a nuestras inquietudes más profundas.
Pues tengo que decirles que yo no soy alguien muy sensible a esas teorías; sin embargo, poco a poco he notado que de cierta manera en mí se presentan algunos “mensajeros” que de alguna manera contribuyen a la mejora de mi estado de ánimo.
Que razón tiene un amigo al decir que es mejor que te piensen a que te extrañen! Si te piensan denota un sentimiento de nostalgia positivo que te hace desear saber como está esa persona, que es de su vida, que novedades te puede compartir; te genera el deseo de “actuar” a favor de ese impulso. Por el contrario extrañar denota sentimiento de tristeza, de vacío que regularmente tratas de evadir, “pensando” o “actuando” en otra cosa.
Hoy, como caso atípico a este blog quiero agradecer a esas personas que además de pensarme lo han hecho expreso y han decidido regalarme un gesto de bondad y de cariño.
Esos gestos de bondad CERTEROS que hacen que trasciendan en mi vida y le cambien la perspectiva en el momento oportuno, con el mensaje correcto y obteniendo los resultados inesperados…
Esas personas certeras que no dudan en enviar un mensaje desde cualquier parte del mundo en el momento en que necesito saber que alguien piensa mí. Mensajes como: “Ya estoy en *** y solo quería que supieras como este humanoide piensa en tí”
Esas personas certeras que te dejan mensajes de voz en tu celular y que te permite escucharlos una y otra vez y te devuelven la alegría a tu vida “Hola Ana, estoy en medio del tráfico de la Ciudad de ***, me conecto más tarde para poder conversar contigo, ciao. Besos, Muacks.”
Ese chiste inesperado y certero que hace reír a este payasito cuando lo único que quiere es llorar. “ea, ea.”
El amigo certero que te llama para pedirte que reivindiquen su amistad cuando atraviesas por una crisis de malparidez cósmica crónica.
Esas personas que no vacilan en escribirte un correo electrónico para saber como estas luego de mucho tiempo en el que tal vez sólo existían ciertos “clicks ocasionales. O bien, cuando ese click ocasional se vuelve más un click certero y te hace sentir querida.
O más aún aquellas personas que deciden llamarte, no importando el día, la hora y el lugar, pero que lo hacen en el momento en que la soledad invade todo tu ser o cuando la habitación y la casa se te hacen tan grandes…
Cuando esas personas certeras llaman para conversar sobre las decisiones del equipamiento en el hogar, el servicio al cliente o las anécdotas de fugados pero te irradian esperanza sin saber que previo a su llamada alguien despiadadamente te sentenció a no contar nunca con él…
Incluso aquellos que son la razón de mi malestar pero que en ocasiones se permiten demostrarme sus mejores gestos de bondad y cariño.
A todas estas personas gracias y como diría un amigo (que siempre es certero), a nadie debe negársele recibir un gesto de bondad, sobretodo porque nada nos cuesta…

sábado, 15 de noviembre de 2008

Los Roles Naturales

Hace unas semanas un amigo me compartió un fragmento de un libro que ha estado leyendo pidiéndome opinión al respecto:

"Como una mujer necesitaba fuerza física para dar a luz y criar a un bebé, la juventud y la salud ~ de los que la belleza es un indicador fiable ~ encabezarían la lista de deseos masculinos."
"Mientras que los machos debían proveer y proteger, así que las hembras buscaban a los cazadores más hábiles, luchadores mas fuertes y negociadores de alianzas. Todos estos atributos se traducían en un estatus superior del macho como pareja de largo plazo. En la actualidad, un indicador muy fiable de estatus superior es la riqueza. "
"Las preferencias y decisiones racionales de nuestros antepasados han sobrevivido y determinan las actitudes presentes hacia el sexo."
"De acuerdo a los biólogos evolucionistas, las mujeres están particularmente interesadas en pescar hombres ricos."
"En Suecia, las zonas donde los hombres tienen salarios mas altos son aquellas en las que viven muchas mas mujeres que hombres. Parece que las mujeres subconscientemente han decidido competir por pocos hombres adinerados."
"Las mujeres exigentes tienen mala suerte, porque la existencia de otras mujeres que son un poco mas generosas con sus favores debilita el poder de negociación de las exigentes. Lo que significa que los hombres tienen menos alicientes para casarse."

Luego de reflexionar sobre estas aseveraciones, mi opinión fue la siguiente:

Existen roles predeterminados por la naturaleza para hombres y mujeres; en el caso de los hombres de proveer todo lo necesario para sostener el hogar y el de las mujeres atender al marido, los hijos y todo lo que se requiera para administrar el hogar.

A pesar de que las mujeres hemos incursionado en muchos aspectos intelectuales, sociales y laborales; considero que siempre se tiende a optar por el rol que hemos sido creados, por lo que es "natural" para nosotros. Es por ello, que las mujeres nos sentimos atraídas hacia los hombres dominantes, que presentan características superiores a todos los demás disponibles, al que sobresalen por sus cualidades y de aquellos que nos puedan transmitir protección o mayor certeza de seguridad y apoyo. Esto no es mas que una comparación con el instinto animal de saber que "nuestro" macho será el que vencerá ante los machos más débiles o vulnerables.

En el mundo actual, será aquel hombre que tenga una posición social, económica o intelectual superior que nos haga admirarlo y someternos a sus dominios. Sin embargo, es importante establecer que el hombre dominante no es un hombre machista; es aquel que pese a sus ventajas sabrá responder ante los roles naturales de ambos y que valorará el aporte de la mujer en el proceso; además que el adjetivo de dominante únicamente hace referencia a su posición ante otros de su mismo género.

En el caso de los hombres, cuando son dominantes, tienen una posición aventajada que les hace establecer las reglas del juego y poder escoger con quien "aparearse" entre todas las mujeres (con las condiciones de juventud y salud –belleza-) que le demostrarán pleitesía; así pues, cuando un hombre dominante tiene acceso fácil a las mujeres, puede procrearse y suplir todas sus necesidades siendo absurdo tener que renunciar a ciertas condiciones por optar una mujer que le ofrece lo mismo que otras y con quien deberá hacer un esfuerzo "adicional" para poder tenerla. Al final, el aporte social, económico e intelectual de las mujeres es un "plus" que los hombres no siempre están dispuesto a remunerar cuando han sido cubiertas sus necesidades básicas.

Las mujeres exigentes regularmente al "perder la batalla" buscarán hombres débiles, que estarán dispuestos a sacrificar ciertas condiciones con el fin de tenerla… a la final todos tienen que aparearse…

lunes, 27 de octubre de 2008

La teoría del payaso

Estuve el fin de semana escribiendo sobre un tema apasionante y que genera muchas discusiones; sin embargo, no pude terminarlo pensando en un correo electrónico que una vez compartí con un amigo muy querido, que por circunstancias de la vida creo que lo único que nos une es un “click” ocasional; y quise compartirlo con ustedes y no porque esa sea mi situación actual (algún momento lo fue) más bien sentí nostalgia por ese amigo con quien compartimos muchas cosas y miles de correos pero que este que les presento a continuación es uno de los que más recuerdo…

“Este es uno de esos correos en los que tengo la certeza de que quiero decirte pero no sé cómo decirte, el cansancio me delata…. El cuerpo pide pelo…. Pues bueno esta es una respuesta a “tus solicitudes” ante “la decisión”…. Las palabras me faltan… que puedo decirte que no sepas!!!
A veces pienso que yo soy la única que pretende hacerse tonta cuando nadie lo cree… Que difícil es explicar cuando se sabe que el receptor lo sabe todo!!! Me encuentro en una etapa difícil, hay cosas que sé que debo confrontar y que de ello dependen mis siguientes pasos, si, en lo personal y en lo laboral. En lo personal te lo he confiado (no sé por qué se me hace más fácil hablar de lo personal con vos que de lo laboral!!), en lo laboral, me siento atrapada, la misma sensación de cuando tenés pareja y sabes que las cosas deben terminar antes que se convierta en caos. Desde tu perspectiva puede ser que el panorama se perciba diferente… desde la mía el panorama simplemente ya me aburrió!!!… (Cómo decirlo para que no suene a berrinche!). Existen personas que tenemos el arte de sumisión muy arraigado, el arte de la cortesía y prestancia y por esta razón nos prestamos a jugar lo que a todos nos gusta jugar, al gato y al ratón, a sabiendas de que personas como yo, siempre seremos el ratón… Creo que es por esta razón por la que constantemente quiero cambiar de escena, con la esperanza que en algún momento yo pueda ser el gato…..

Seré mas concreta (sé que tenés viaje mañana, INAP que hacer, entre otras cosas)…Bien dice el dicho “como te ven te tratan”, si quieres que la gente te reconozca como payaso, ponte el traje y la nariz y todos pensarán que realmente lo eres… El punto es que en algún momento pensé que podía dejar de representar este personaje, pero lejos de tener la oportunidad de ocupar los puestos vacantes o por lo menos ser la suplente en lo que se encontraba al personaje ideal fue más cómodo que siguiera interpretando el payaso porque ya me sabía el papel y porque realmente la gente cree que soy un payaso. Pues ese payasito se cansa de demostrar alegría (porque ese es su papel!) y cuando quiere llorar, gritar o simplemente mostrar descontento simplemente no se lo permite (él, por supuesto) porque sino la gente piensa que es un “payasito” triste, enojado, deprimido, pero a la final… eso… sigue siendo el payasito, lo único que cambia es el adjetivo.

De quien es la culpa, yo lo sé, del payasito por supuesto, que no ha tenido la determinación de plantarse y solicitar, demostrar que puede actuar como domador, mago o trapecista. Pero este payasito siempre recurre al camino más fácil y es cambiarse de circo, con la esperanza de empezar como nadie para convertirse en un…. payasito….con sólo el hecho de querer disfrutar este intervalo entre no ser nadie y ser un PAYASO. Pues este es el punto en el que está este payaso, en el que sigue siendo payaso pero con apellidos cada vez más deteriorados. La gente le pide reír y el payaso solo sabe llorar… La gente le pide sus mejores chistes y el payaso se volvió amnésico… La gente le pide sus mejores trucos y el payasito se delata ante su público. Que le queda a este payaso más que de tratar de buscar algún circo en donde los payasos abunden y estén necesitados de un trapecista? Mientras el payasito tenga esta esperanza verá que no es tan malo haber sido un payaso y que el haber logrado risas le permitirá aprender a sonreír… Qué más da que el trabajo de trapecista le dure tan poco, siempre podrá decir que fue un payaso que se volvió trapecista…

Esa es la esperanza de este payaso….”

viernes, 17 de octubre de 2008

EL PODER DEL CLICK

No quisiera presentar este blog como muchos en donde se menciona que siempre ha habido interés por escribir o bien que de alguna manera quiero inmortalizar mis pensamientos… De hecho ese primer “no” simplemente no me convence. Iniciemos de nuevo: Si analizamos el “click” es una poderosa herramienta que ha venido a suplir muchas de las estrategias del hombre para poder relacionarse con otras personas; por ejemplo, justo en este momento diste un “click” para ingresar a esta página, puedes conocerme o no pero el “click” te abrió esa puerta de acceso a mis pensamientos; por otro lado, con un “click” puedes solicitar ser amigo de alguien sin que lo hayas visto con anterioridad; das un “click” y te basta para mandar por un tubo a quien ya no te agrada; con un “click” puedes terminar sesiones cuando te aburres o te exaltas o te ocupas ; con el “click” puedes comprar regalos, mandar flores, mensajes, tarjetas, enviar besos, abrazos, sonrisas, gruñidos, guiños o cualquier emoción, no importando si eres tímido o extrovertido… a la final el “click” aguanta con todo... El “click” te puede remitir al mundo irreal de las personas creado con el fin de mercadearse… te envía a fotos filtradas tomadas desde el mejor ángulo obviando aquellos poco privilegiados, aquellas que son dignas de publicarse y que no ocasionarán ningún perjuicio más que entretenerte; un segundo “click” y obtienes información de su perfil creada para agradarte, compartiéndote lo que tú quieres leer, lo que tú quieres saber, la información que tú esperas encontrar y como tú la quieres encontrar… “click” entras a ese gran simulacro de vida social virtual que ha desplazado todo el cortejo de pareja y de amistad, que ha suplido todas esas sesiones presenciales para lograr conocer hasta el más mínimo detalle de las personas, esas sesiones que permite exponerte hacia los demás para que pueda formarse un vínculo real… el “click” ha suprimido el esfuerzo de salir de tu casa, movilizarte, caminar por horas buscando algo especial para esa persona especial; el “click” proporciona la comodidad de dar acceso a las personas a la hora que tú lo quieres, por el tiempo que tú decidas y en los momentos que a ti se te antoje. El “click” te permite tener relaciones más duraderas porque puedes irte de cualquier conversación o discusión argumentando estar en reunión, quedarte sin conexión o simplemente fingir que no recibiste los mensajes; además te ayuda a disimular tu enojo con una sonrisa, a ocultar el llanto con un guiño a mandar besos o abrazos a quien tú decidas sin tener la necesidad o la gana de hacerlo; simplemente te evita los conflictos, que se te arrugue la cara ante cualquier expresión facial y al intercambio de fluidos con cualquier persona… el “click” te ayuda a crearte esa imagen perfecta de las personas resultado de las certeras estrategias de mercadeo establecidas por su autor… y con todo esto no quiero decir que el “click” sea una aberración a nuestra naturaleza, es simplemente que no debe convertirse en el único instrumento para relacionarse estando vigentes, aún, los métodos tradicionales para vincularnos, click! click!.